Los SRPG, también llamados TRPG, son juegos
tácticos. Por así decirlo son una evolución del ajedrez en los
videojuegos. Cada unidad cuenta con un tipo de movimiento y de
acciones únicas, como las piezas del ajedrez, y el juego acaba con
la muerte de una unidad central, como puede ser un príncipe en
juegos de temática medieval. Además de que contamos con una trama a
seguir.
Pero debido a que es algo sumamente conciso y
especifico es un género muy de nicho, tanto que ya hay franquicias
que es establecieron como los juegos más icónicos del género.
Juegos como Fire Emblem, Final Fantasy Tactics, Disgaea, o si quieren
cosas más diferentes esta Arcadian Atlas, Dark Deity o Rise Eterna.
Pero hoy no hablaremos sobre la historia y lo
muy geniales que son los SRPG, eso lo dejaremos para otro día. El
día de hoy quiero hablar de un juego de este género, Xcom 2, el
cual habla sobre insurgencias curiosamente de una forma un tanto
realista, pero antes de eso…
¿Qué es Xcom 2?
Tal como lo da entender su título, Xcom 2 es
la secuela de Xcom, el cual salió hace ya unos años, haciendo unas
mejoras en su jugabilidad.
En el juego original encarnábamos al
“comandante” el líder supremo de la fuerza Xcom, una
organización internacional la cual es la principal línea de
resistencia en contra de la invasión alienígena que estamos
enfrentando.
Por toda la campaña tendremos que hacer
frente a diferentes fuerzas alienígenas, desde infiltrados, hasta
naves de ataque, todo finaliza con el asalto directo a la nave
nodriza donde nos jugaremos todo. Si la destruimos la amenaza se
habrá acabado, si perdemos, la tierra será esclavizada.
Naturalmente ganamos y somos los grandes salvadores de la tierra.
Pero para Xcom 2, sucede algo bastante
curioso. La misión tutorial -en donde se nos da mucho del contexto y
nos recuerda las mecánicas del juego- nos muestra que los alíen
están gobernando la tierra, que tienen un estado totalitario y
claramente fascista frente a todo el mundo y donde los humanos son
ciudadanos de segunda categoría con muchos filtros y una represión
policiaca muy fuerte.
Esta misión tiene como objetivo infiltrarnos
en un recinto y recuperar un cuerpo, el cual para sorpresa de todos
se trata de nosotros. “El comandante” había sido secuestrado y
experimentaron con él. Ahora libre, volvemos a comandar lo que resta
de la fuerza Xcom, ya no siendo una fuerza de ataque, sino una
resistencia. La última resistencia humana.
Han pasado 20 años desde el final de Xcom y
de alguna forma los alíen ganaron la guerra. Si tienen curiosidad
del como ganaron, bueno, no hay una respuesta oficial, o al menos no
encontré una. Mi teoría es que ganamos la guerra inicial, pero
luego llegaron refuerzos de varias naves nodrizas. Ante esto, muchos
jefes de estado se rindieron, quitándole cada vez más financiación
a Xcom, hasta que la tierra se entregó a los alíen, y con esto vino
la caída de Xcom. Fue ahí donde nos secuestraron y experimentaron
con nosotros.
Xcom 2 es similar a su antecesor, tanto en
nuestra base donde podemos reclutar nuevas unidades, hacer equipo y
mejoras, hacer investigaciones y expandir nuestra base en función de
lo que necesitemos, como en misiones, contamos con combate directo,
recuperación de materiales, desactivación de algún objetivo y
rescate de algún objetivo importante. Como ven, muy similar a Xcom,
pero al mismo tiempo viene con muchas mejoras, el moverse en las
diferentes áreas es más sencillo, algunas habilidades están más
pulidas, y las misiones de contra reloj sin duda da un extra a la
dificultad que hace todo más gratificante.
Pero sí que hay un cambio, de tener
suficientes recursos en Xcom a tener muy pocos en Xcom 2. El
administrar los recursos es el mejor añadido que tiene esta entrega
el cual hace que evaluemos mejor las situaciones a las que nos
enfrentamos, aprender a saber a cuáles darles más importancia y
cuales dejar de lado o aceptar que son “perdidas aceptables”.
Es un gran juego, uno muy disfrutable, pero
antes de adentrarnos más en el tema de esta entrada quiero decir
algo. Si lo juegan en PC y sienten que les va mal no se preocupen, no
es que tengan un mal PC o que su tarjeta gráfica o procesador este
fallando. Es el juego, lamentablemente no tuvo una buena optimización
y jamás se le dio, incluso en PC súper potentes, tras un rato pasa
de 60 FPS a 10 FPS, simplemente ténganlo en cuenta.
Ahora que ya sabemos qué tipo de juego que
es Xcom 2, de sus mejoras ante la primera entrega y un poco de
contexto para saber cómo llegamos hasta este punto, es hora de
hablar de lo realmente curioso que encontré en él. Hablemos sobre
las insurgencias.
El destino fallido de la insurgencias.
Tal como lo comenté, Xcom 2 trata sobre una
resistencia humana, el último grito de esperanza de la humanidad
ante la dictadura y brutalidad de un gobierno totalitarista donde los
humanos somos esclavos. Claramente esto es una referencia a esos
gobiernos totalitaristas que han existido por años en diferentes
países, casi todos los países han tenido un periodo así, ya haya
sido en el pasado o que siga ocurriendo en la actualidad.
Este hecho hace que tarde o temprano se
inicie un movimiento insurreccionista que promulga por la libertad,
por algo mejor para todos. Por una vida plena sin que tengamos que
preocuparnos por si el día de mañana comeremos o si seguiremos
vivos, por el derrocamiento de este brutal gobierno que solo
esclaviza, somete y humilla al pueblo para que los gobernantes puedan
vivir en su opulencia sin fin mientras que el pueblo mendiga miseras
migajas para poder sobrevivir un día más.
Xcom 2 maneja el tema de una resistencia ante
un gobierno totalitario y en vez de irse a una visión algo romántica
del movimiento donde todos “debemos” luchar por nuestra libertad
porque es nuestro derecho y al final todos festejamos y gozamos por
lo que tanto luchamos, se va más hacia el aspecto realista de las
insurgencias.
Nosotros como el comandante, tenemos una
enorme tarea, una incluso más grande que la vez anterior, ya que
ahora tenemos recursos mucho más limitados, las tropas pueden ser
desde soldados hasta civiles, y para añadir más cosas, solo somos
una pequeña célula, toda la resistencia esta esparcida por el globo
y tenemos que ir contactando con todos para hacer más efectiva
nuestras fuerzas, y detener el “proyecto Avatar”, ya que si se
completa significaría prácticamente la extinción de la raza
humana.
El fin de este proyecto es crear mediante
brutales experimentos avatares para los Elders, la raza líder de los
alíen, los cuales están muriendo por una enfermedad muscular
degenerativa que se desarrolló debido a que sus enormes poderes
psíquicos son demasiado para sus frágiles cuerpos. Con estos
experimentos, sus nuevos cuerpos podrán contener todo su poder y
seguir existiendo en este nuevo mundo.
El objetivo principal de Xcom 2 es detener
esto, a la vez de liberar zonas estratégicas y salvar a tantos
civiles como nos sea posible y claro, hacer que la resistencia siga
unida.
Todo el panorama es algo fantasioso, pero al
mismo tiempo tiene sus matices de realidad.
Hablar de revoluciones es sin duda algo
complejo, existen muchas historias hablando del como el pueblo se
unió para derrocar al jefe tiránico y ser ellos los dueños de su
destinos. Sin duda una de las mejores obras con esta temática es
“Los Juegos del Hambre” toda la trilogía gira en torno a esto.
Y siguiendo en el género de las distopias,
tenemos el Cyberpunk, donde el futuro está lleno de neón y cosas
robóticas muy cool, pero que también cuenta con empresas que
gobiernan el mundo de la forma más tiránica posible, mientras un
grupo de renegados hacen lo posible para salir de esto y tener una
vida digna, o incluso destruir el maldito sistema.
Todas estas narrativas son muy buenas y me
encantan. Sin embargo, todas estas tienen un severo problema y es uno
mucho más grande de lo que parece en un inicio, no están hablando
de las dificultades de las revoluciones solo están hablando sobre la
romantización de la revolución.
Los juegos del hambre son más complejos,
pero en otro momento hablaremos de ello, al igual del porque siento
que todos los que piden -pedimos- más libros somos exactamente igual
que los habitantes del capitolio.
Una revolución, es algo necesario en muchos
contextos. Sin embargo, también es un movimiento violento y
sangriento, ya que inherentemente esto es un golpe de estado y una
guerra civil, en donde habrá muertes y violaciones a muchos derechos
humanos, aunque pueda existir cierta justificación, esto es una
realidad.
A medida que estos movimientos avancen todo
puede volverse mucho más violento y conceptos que pueden parecernos
inhumanos pueden volverse una realidad para ambos bandos, uno de los
que aparecerían más rápido sin duda es el de “perdida
aceptable”.
En las guerras todos son reemplazables, a
excepción de unos pocos, en especial lideres y generales. Toda
perdida además de ellos son cosas que se pueden tolerar. En una
revolución no es muy distinto.
Una de las cuestiones por las cuales muchos
movimientos de insurgencia fracasan, según algunos estudios, es que
muchos quieren poder salvar a todos, yendo con el discurso de “todos
son libres o ninguno lo es”. Discurso que no durara tanto al darse
cuenta de que no es posible, hay luchas que no se pueden pelear y
personas que no se pueden salvar y claro, hay perdidas aceptables que
hay que tomar.
Aunque suene sorprendente todo esto pasa en
Xcom 2. Aquí hay varias condiciones para que se pierda una partida,
y esta es que como tal se obtenga un Game Over, con el hecho de que
no supiste administrar bien tus recursos, los alíen te sobrepasaron
o el proyecto Avatar se completó, o, por otro lado, abandonaste tu
partida al volverla hacer. Curiosamente, casi todos los jugadores
pierden al hacer esto último.
Como ya he dejado en claro, este juego tiene
un contexto mucho más complicado que la primer entrega, lo cual hace
que sea más complicado el aceptar perdidas. De hecho, el juego
directamente te obliga a tener perdidas desde muy temprano.
Una vez que terminemos el tutorial, pronto
tendremos una misión, la cual es que los alíen han atacado una
célula de Xcom en algún lugar del mundo, célula que era bastante
importante para nosotros.
Al llegar vemos que todo está en ruinas, hay
fuego por todos lados y el lugar está infestado de aliens de todo
tipo. El objetivo es eliminar a todos los aliens y rescatar a tantas
personas como podamos, pero simplemente es imposible salvar a todos.
Los civiles están repartidos por todo el
mapa, incluso hay alguno del lado opuesto de donde iniciamos y los
aliens pueden matar a civiles desde el turno 1. Simplemente es
imposible salvar a todos, créanme lo he intentado, hice esta misión
3 veces y al final solo pude salvar a 10 de 13 civiles.
Pero esto no se queda solo aquí, sino que se
expande también a nuestras unidades.
Como dije en la introducción, Xcom es
técnicamente un ajedrez, solo que más complejo; y una de sus
mayores peculiaridades es que cada personaje muerto no se puede
recuperar. Quizás este concepto de permadeath es lo que hace que
después de algunas misiones les tengamos mucho cariño a algunas
unidades, ya sea por el tiempo que han estado con nosotros o por lo
muy útiles que son para nosotros.
Bueno, yo tuve una unidad favorita en el run
que hice para la realización de esta entrada. Esa unidad era Jane
Kelly, una unidad comando, especializada en sigilo y combate cuerpo a
cuerpo. A ella la había usado en casi todas las misiones, pero luego
llego la misión “Apollo Ciego”.
Esta misión es muy sencilla y no tan
diferentes a las usuales. Esta misión tenia de objetivo desactivar
una bomba en 10 turnos y acabar con enemigos hostiles, pero en este
momento tenía como objetivo secundario de trama usar un códex
neuronal en un enemigo.
Para usar el Codex Neuronal se necesitaba
estar al lado del enemigo, el Codex provocaba una instakill, además
de hacer un hackeo rápido a las unidades y recuperar información
más rápido sobre el proyecto avatar. El problema es que al hacer
esto se crearía un enemigo holográfico muy peligroso, ya que puede
clonarse, desarmar unidades y tener una bonificación de esquive.
La combinación de todo esto hizo que esta
misión se volviera en una muy complicada y, para mi mala suerte, de
alguna forma u otra, los enemigos iban por Kelly. Ya fuera que usara
el Codex o no, iban por ella, lo que hacía que repitiera la misión
varias veces para salvarla, ya que no quería perderla.
Al final repetí la misión cerca de 10
veces, hasta que una vez los ataques fallaron y los que acertaban no
eran críticos. Hasta que esto paso pude asegurar la supervivencia de
Kelly. Sí, terminó con heridas lo que evitó que estuviera en la
siguiente misión, pero seguía estando activa.
Este sentimiento y deseo de querer salvar a
todos es lo que algunos estudios, entre ellos el modelo DoomsDay del
MIT, indican el fracaso de insurgencias. Destinar tantos recursos y
medios a situaciones que son una derrota y perdida, no es necesario y
a la larga provocan más daños que beneficios, pero la idea de
“libertad para todos” es lo que termina provocando todo el caos.
Esto también se liga al “Trauma del
Superviviente” en donde una persona que ha sobrevivido a un gran
evento donde pocas personas han sobrevivido o que no es fácil seguir
vivo tras esto, como puede ser una guerra. Estas personas intentan
hacer lo posible para salvar a tantas personas como puedan para hacer
que su vida tenga algún sentido, porque después de todo, ¿Por qué
tuvieron que ser ellos quienes se salvaran y no los otros? ¿Qué
tenían de especial ellos para tener el lujo de seguir viviendo?
Pero ya sea por acto divino o simple acto de
aleatoriedad, el hecho innegable es que seguirán aquí, lo quieran o
no. Participar en una revolución no es una obligación o un deber,
es una elección, nadie está obligado a participar en estos casos.
Pero si es nuestro deber luchar por un mañana mejor, por tener una
forma de vida digna, es nuestro derecho y lo merecemos.
Pero hay que recordar siempre, una revolución
no es algo lindo o romántico, es algo cruel, violento, sangriento y
donde de alguna forma u otra habrá muertes. Ninguna de ellas será
un acto heroico o lleno de gloria, pero aun así es importante y
necesario luchar. Hay que recordar que la lucha no acaba con el
derrocamiento del régimen opresor, sino que sigue incluso después,
porque en ocasiones la bota que nos pisa la cabeza no desaparece,
solo cambia de dueño.
Con esto llegamos al final de esta entrada.
En esta ocasión opté por algo más experimental. Me gustaría
hablar de temas que encuentro interesantes, aunque ya hayan sido
explorados en otros sitios quiero darles mi visión y ver que
análisis puedo dar. Espero les haya gustado.
Pueden seguirme en mis redes sociales como
Instagram, Twitter, Bluesky y TikTok, en todas me encuentran como
Calubur, donde estaré siendo más activo, por si quieren tener un
contacto más cercano.
Les recuerdo que si quieren apoyar a este
lindo proyecto lo pueden hacer en mi campaña de Kofi, desde un dólar
al mes. Tendrán un lugar especial en el blog, al igual que su nombre
al final de las entradas y de los videos, como lo están viendo en
este banner. Muchas gracias a mis mecenas por todo su apoyo que me
permiten seguir haciendo más contenido parecido, muchas gracias a
ellos y a ti por leer hasta aquí.
Nos veremos en la siguiente entrada con
algo diferente. Hasta entonces, cuídense y no veremos muy pronto.